La
tradición olivarera le
viene a esta comarca desde la
ocupación árabe,
teniéndose conocimiento
de la existencia de “Almazaras”
(Fábricas de aceite) ya
en esa época, si bien no
ha llegado ninguna hasta nuestros
días. |
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Dicen las
crónicas que en tiempos de la reina
Isabel II (siglo XIX) el aceite que se
consumía en el Palacio Real lo
hacían llegar desde las almazaras
de Almegíjar y Orgiva por su sabor
intenso y exquisito paladar.
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Hasta no hace muchos años en cada
pueblo olivarero de esta comarca existían
una o dos almazaras donde cada familia
llevaba las aceitunas recogidas y las
iban almacenando en atrojes hasta terminar
la recogida y una vez terminada se procedía
a la molturación de esas aceitunas
quedándose en la almazara el diez
por ciento del aceite obtenido y el resto
se lo llevaba el cosechero, es lo que
se denominaba “la maquila”.
Las familias que tenían excedentes
los llevaban a vender a otros pueblos
cercanos donde no se producía aceite,
como por ejemplo los pueblos de la sierra
(Trevélez, Busquistar, etc) o los
de la costa (Albuñol, etc).
Hoy en día las cosas han cambiado,
ha desaparecido “la maquila”,
con lo que se gana en calidad del aceite
obtenido pues las aceitunas no se almacenan,
molturándose conforme van entrando
en la almazara.
Nuestra familia adquirió una de
las dos almazaras existentes en Almegíjar
a principios de los años 70 (siglo
XX) y desde entonces año tras año
nos hemos dedicado a la complicada labor
de producir un aceite de oliva que se
distinga por su calidad.
Recientemente y atendiendo, no sin esfuerzo,
al reto de la calidad, nos hemos trasladado
a nuestras nuevas instalaciones en las
que la obtención de un aceite de
oliva virgen de máxima calidad
está asegurado con la utilización
de las más modernas tecnologías.
ALGUNOS RECUERDOS
LAS ORZAS
En estos recipientes nuestros antepasados conservaban el aceite durante todo el año. Solían colocarse en la bodega y a falta de ésta, en el lugar mas fresco de la casa, que junto con el barro con el que están fabricadas hace que el aceite se conserve durante largos períodos de tiempo. También eran utilizadas para conservar los productos de la matanza en aceite.

EL CANDIL
Se utilizaba para alumbrar las estancias, consiste en un recipiente, normalmente de latón, en el que, una vez lleno de aceite, se coloca una mecha llamada "torcida" que al ir quemándose poco a poco produce una llama la cual se utiliza de iluminación.


LOS CÁNTAROS
Son recipientes fabricados en barro que se utilizaban tanto para transportar el agua desde la fuente hasta la casa, como para conservar el agua fresca hasta su consumo, gracias al material en el que están fabricados.

LA ROMANA
Era utilizada para pesar la aceituna que llegaba a la almazara en los distintos tipos de recipientes: sacos, capachos, etc.
EL SERÓN
Aparejo utilizado para transportar todo tipo de mercancias con mulas, burros y caballos. Estaba confeccionado con pleita tejida con esparto.